martes, 26 de julio de 2011

El pato y el sol.


El pato está enamorado del sol, no intentes quitarle eso de la cabeza, no te hará caso...
Saca su cabeza lo máximo posible para estar cerca de él y a veces lo consigue; tontea con las patas e incluso con alguna oca para darle celos, pero sólo piensa en el sol; a veces picotea en el agua el reflejo del sol, pero lo único que consigue es mojarse y agita entonces violentamente la cabeza por la decepción; fantasea con la posibilidad de viajar y así estar mas cerca del sol, porque piensa:
"¿Acaso no estamos cerquísima?".
Hoy el pato no ha ido al lago con la manada, se ha ido solo al monte porque piensa que así sólo le iluminará a él pero hoy solo hay nubes y frío y soledad y lágrimas y fracaso y...
El pato quiere que sea verano y así estar mas tiempo juntos y que desaparezca el hielo del lago y que brote la naturaleza en su versión mas salvaje, y que apeste a clorofila, y que las noches sean mas cortas... quizá lo justo para dormir y al despertarse ya de día...
Piensa siempre en el sol. Todo lo bueno de la vida cree que es por el sol: una leve brisa con fragancia de lavanda es el sol soplándole el cuello ( un desagradable viento es un viento), una refrescante llovizna es el "no me olvido de ti" del sol, ( una copiosa lluvia es una lluvia), los bellos trinos de los pájaros son los ánimos que le da el sol (los graznidos de la urraca son los malditos graznidos de la urraca)...
Y el pato sigue preparando su viaje porque está enamorado del sol, no intentes quitarle eso de la cabeza, no te hará caso...

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